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Viernes 26.11.04 2130
hs Desde Jericoacoara (Estado de Ceará)
No es nada fácil llegar hasta este pequeño pueblo
pesquero de 1500 habitantes, rodeado de dunas y
palmeras, ubicado en la costa del estado de Ceará. Pero
es más difícil todavía si se llega desde Brasilia, a
2.330 kms de distancia y soportando lluvias torrenciales
por las tardes durante los tres primeros días.
Fueron 5 días de viaje por carreteras prácticamente
desiertas, alternando caminos de tierra con rutas
pavimentadas, aunque con muchos tramos en muy mal
estado. La mayor parte del recorrido lo hicimos a
través de la Transpiauí, carretera que recorre de sur
a norte el estado de Piauí, uno de los más pobres del
Brasil. Pasamos la noche en Barreiras (646 kms),
Cristino
Castro (510 kms), Teresina (599 kms) y Sobral (390 kms).,
encontramos hoteles para dormir bastante buenos y el
abastecimiento de combustible no fue un problema debido
a que abundan las gasolineras en todo el
trayecto.
El último tramo de 185 kms hasta Jericoacoara se divide
en dos partes: 161 kms por carretera pavimentada hasta Jijoca, y los últimos 24 kms por la arena, alrededor y
sobre inmensas dunas, recorrido que hay que hacer
necesariamente con un guía para evitar perderse (no
existe ninguna señalización ni camino marcado) o
quedarse hundido en la arena en el mejor de los casos. La gente
normalmente llega a Jericoacoara en un camión
adaptado para pasajeros que sale tres veces por día
desde Jijoca.
Merece la pena conocer Jericoacoara, las playas son
inmensas y las enormes dunas que rodean el pueblo
resultan impresionantes, es un sitio que aún no está
masificado y tal vez el único reparo que podría
ponerse a este bonito lugar es el viento que no deja de
soplar en todo momento, de ahí que sea un sitio ideal
para aquellos que practican windsurf.
Esta mañana fuimos hasta Tatajuba, una muy pequeña y
aislada aldea pesquera situada a 30 kms de Jericoacoara,
en la desembocadura de un río de marea. Nos acompañó
el chaval que nos hizo de guía hasta aquí, de otra
forma nos hubiese sido imposible llegar hasta Tatajuba
porque no existe ningún camino, el recorrido discurre a
través de las dunas y por la playa cuando la marea
está baja. Mañana sábado saldremos hacia Fortaleza,
comenzando el recorrido hacia el sur por la costa de
Brasil hasta Uruguay, y desde allí a Buenos
Aires.
Evangelistas y predicadores...
Desde que entramos a Brasil nos llama la atención la
gran cantidad de templos evangélicos que hemos visto en
todas partes. Si bien el catolicismo conserva el status
de religión oficial y aunque Brasil es un país que se
caracteriza por la diversidad de sectas, ritos y
religiones que profesan sus habitantes, es evidente que
el cristianismo evangélico está cada día más en
auge, especialmente en aquellas zonas más pobres del
país. Esta es una situación que también nos
encontramos en Asia con el Islam y el Hinduismo: a mayor
pobreza e ignorancia de la gente, mayor es el grado de
penetración de la religión.
En el caso de Brasil, son los predicadores evangélicos,
a imagen y semejanza de sus colegas norteamericanos,
quienes captan fieles para sus "iglesias" y
ofrecen la "salvación" en el nombre de Dios,
a cambio lógicamente de una contribución...
voluntaria. La gente, en su desesperación, es capaz de
aferrarse a cualquier clavo ardiendo, y la pobreza que
hay en Brasil hace que éste sea un lugar ideal para
estos modernos "lavadores de
cerebros..."
Hemos pasado por aldeas en donde la única edificación
en ladrillo es un templo evangélico, ya sea baptista,
pentecostés, mormón, del séptimo día, etc, y en
algunos pueblos nos encontramos hasta con dos y tres
templos en la misma calle. El mensaje es muy simple y
reiterativo: todo se lo debemos a Dios, porque El lo ha
querido así, y hay que darle las gracias por ello...
Esto incluye la miseria, el hambre, las injusticias, las
desigualdades, la falta de trabajo, etc. que a la gente
le ha tocado en suerte vivir pero claro, no está en los
hombres la posibilidad de revertir esta situación sino
sólo en el poder de Dios. Los políticos y gobernantes
del mundo pueden sentirse aliviados con mensajes de este
tenor...
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