BRASIL II
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Viernes 10.12.04  2030 hs  Desde Río de Janeiro



EL NORDESTE


La región del nordeste comprende más del 18% de la superficie de Brasil y tiene 48 millones de habitantes, es decir el 30% de la población total. Está compuesto por nueve estados: Bahía, Río Grande do Norte, Paraíba, Pernambuco, Sergipe, Piauí, Ceará, Alagoas y Maranhao. Exceptuando este último, nuestro recorrido incluyó los ocho estados restantes y la impresión que recogimos es que se trata de una región enormemente pobre. Las diferencias sociales son abismales, la escasez de viviendas es evidente al igual que la falta de servicios básicos como colegios y hospitales. 

En las ciudades capitales, todas ellas ubicadas sobre la costa con excepción de Teresinha (Piauí), existen áreas residenciales en donde viven los sectores acomodados de la sociedad, mientras que en el resto de zonas de las capitales y en las demás poblaciones repartidas por los estados, la pobreza resulta evidente a primera vista. La región también carece de recursos energéticos, de infraestructura para el transporte, de mano de obra cualificada y de materias primas, esto hace que la inversión productiva y la radicación de empresas resulten una utopía. La mayoría de los nordestinos han emigrado hacia otras zonas del país, por ejemplo el 80% de los habitantes de la favela Rocinha en Río de Janeiro proviene de esta región.

En Brasil el 10% de la población más rica recibe el 50% de la renta total, mientras que el 10% más pobre recibe menos del 1%...  Brasil es el mayor productor mundial de café y también el primer exportador de zumo de naranja y azúcar, el segundo de soja y el tercero de pollo y carne de ternera. Pero claro, el 1% de los fazendeiros (terratenientes) posee casi la mitad de la tierra cultivable y alrededor del 40% de esa tierra permanece sin cultivar, mientras millones de campesinos apenas subsisten en tierras miserables o peor aún, sin tierra alguna. Entre los años 1970 y 1990, treinta millones de personas emigraron a las ciudades en busca de una oportunidad, que en la mayoría de los casos jamás encontraron ni encontrarán mientras se mantengan los privilegios históricos de las clases dominantes y las injusticias sociales que acarrean. La mayoría de esos treinta millones lo hicieron desde el Nordeste del Brasil.



En Natal, al igual que en el resto de Brasil, la pobreza se manifiesta de diferentes formas


Playa de Canoa Quebrada, al sur de Fortaleza


Una calle típica de Olinda, al fonde se ve Recife


Marionetas gigantes de papel maché preparados para el carnaval de Olinda


Olinda, Iglesia de San Francisco. La característica de la época era contruir las iglesias con dos campanarios, al tener uno sólo se consideraba que aún estaba en construcción y de esta manera la iglesia evitaba pagar impuestos...


En las ciudades del nordeste, es común encontrarse en los semáforos a niños de muy corta edad haciendo algún tipo de monería a cambio de unos reales








SALIDA DE JERICOACOARA


El sábado 27 de noviembre dejamos Jericoacoara, uno de los sitios más bonitos que hemos visto hasta ahora en Brasil. Para coger la carretera a Fortaleza, volvimos a Jijoca circulando por caminos imaginarios de arena, a través de la playa aprovechando la marea baja y atravesando dunas para mayor regocijo de Luisa... En el camino visitamos la laguna Azul, un lugar paradisíaco con bungalows sobre la misma playa. Claro está que nos acompaño nuevamente nuestro guía, un chaval de 18 años llamado Ernandes (teléfono 088-3669 1233), quien conoce a la perfección todo lo relacionado con Jericoacoara y sus alrededores y las técnicas de conducción en la arena.

En esta parte de Brasil, a las cinco y media de la tarde comienza a oscurecer. Debido a ello y si bien no era muy tarde, llegamos ya de noche a Fortaleza, capital del estado de Ceará. La ciudad no tiene muchos atractivos, pasamos la noche allí y el domingo 28 salimos hacia el sudeste en dirección a Natal, capital del estado de Río Grande do Norte a 640 kms de distancia. Como no podía ser de otra forma teniendo en cuenta que Luisa es quien se encarga de trazar la ruta, bajamos por la carretera CE- 040 junto a la costa y oh sorpresa, alrededor de 10 kms fueron nuevamente de arena, playa, dunas y hasta cruzamos otra vez un río en balsa... pero esta vez sin guía !!! 

Eso sí, la experiencia en la arena de Jericoacoara nos sirvió y pasamos sin problemas, aunque a la salida de un pequeño pueblo pesquero tuvimos que preguntar por donde continuaba el camino hasta la balsa porque sólo teníamos por delante dunas y la marea alta hacía muy difícil circular por la playa. Pues efectivamente, era por las dunas y la playa, no había alternativa. Aproximadamente a 190 kms al sur de Fortaleza se encuentra Canoa Quebrada, un lugar muy bonito con una hermosa playa rodeada de dunas al pie de un acantilado.  

Llegamos el domingo 28 por la noche finalmente a Natal, capital del estado de Río Grande do Sul, y decidimos quedarnos también el lunes 29 para poder recorrerla y descansar. Lo más atractivo de esta ciudad de 750.000 habitantes son sus playas. Las del centro están algo abandonadas y sucias, hacia el sur y durante 9 kms las playas están ocupadas por hoteles de 5 estrellas y a 11 kms se encuentran las playas de Ponta Negra, tal vez la mejor zona de la ciudad. A 25 kms al norte de Natal se hallan las playas de Redinha y Genipabu. Para llegar hasta allí hay que coger un ferry para cruzar el río Potengi, conducir en parte por la playa y atravesar alguna que otra duna. Como no podía ser de otra manera, Luisa decidió que hacia allí fuéramos... La zona aún está poco desarrollada pero seguramente cogerá impulso en cuanto construyan el puente que comunique estas playas con Natal. El problema es que las obras aún no comenzaron, sólo existe el proyecto y vaya uno a saber cuando lo terminarán.

El martes 30 salimos hacia Olinda, 6 kms al norte de Recife, la capital del estado de Pernambuco. Olinda se alza sobre una colina y constituye una de las mayores y mejor conservadas ciudades coloniales de Brasil. Recorrimos el casco histórico junto a un guía local, principalmente para evitar que otros guías nos agobiaran ofreciéndonos sus servicios. La ciudad cuenta con aproximadamente 170 guías oficiales aparte de los que trabajan por su cuenta y como había pocos turistas, constantemente se acercaban chavales ofreciendo hoteles, restaurantes y visitas guiadas. Si hasta corrían detrás del coche para alcanzarnos !!!  

La visita mereció la pena, el casco histórico es muy bonito y lo mantienen bien conservado, aunque si se trata de ciudades coloniales, no hemos conocido hasta ahora ninguna comparable con Trinidad en Cuba. Recife, con más de1.4 millones de habitantes y ubicada a 300 kms al sur de Natal, es la tercera ciudad más grande del Noreste. Constituye un entramado de agua, islas y puentes y es llamada la Venezia de Brasil, aunque hay que echarle mucha imaginación para convencerse de ello. 

Nos quedaban casi 850 kms para llegar a Salvador, nuestro siguiente destino, por lo cual decidimos pasar la noche del miércoles 1 de diciembre en Maceió, capital del estado de Alagoas. Ubicada a poco más de 260 kms al sur de Recife, la ciudad carece de atractivos, excepción hecha de sus playas. De todas formas esto no es ninguna novedad, en los 2.000 kms que llevamos recorridos desde Jericoacoara (norte de Fortaleza) por el nordeste de Brasil, si hay algo que abunda, aparte de la pobreza, son las espectaculares playas que conforman el litoral marítimo del país. Indudablemente Brasil es sinónimo de playa, y todavía los miles de kilómetros que aún nos quedan por recorrer !!! 


Luna llena en una playa de Fortaleza

 


Desde Olinda se ve a lo lejos la ciudad de Recife

SALVADOR DA BAHIA

Por fin el jueves 2 llegamos a Salvador, uno de los sitios que más despertaba nuestra curiosidad, y verdaderamente nuestras expectativas se vieron ampliamente satisfechas. La ciudad está llena de reliquias coloniales, entre las que se incluyen innumerables iglesias que compiten en la captación de fieles con los también innumerables templos evangélicos. Salvador fue la capital del Brasil colonial entre los años 1549 y 1763 y se construyó sobre un suelo montañoso irregular para protegerla de los ataques de los indígenas. 

En la Ciudad Alta se encuentra la zona histórica y por ende los edificios más importantes de la época: iglesias, conventos, oficinas gubernamentales y las casas de los mercaderes y terratenientes. El barrio de Pelourinho es el corazón del Salvador colonial. Su nombre significa "poste de azotes", pues es aquí en donde se torturaba y vendía a los esclavos. El antiguo emplazamiento de la subasta se transformó en la Fundación Casa de Jorge Amado, el novelista más famoso de Brasil e hijo predilecto de Bahía, autor de "Doña Flor y sus dos maridos", quien murió en el 2001 a los 89 años de edad.  

El centro histórico de Salvador ha sufrido una transformación muy grande en los últimos 11 años. Para acabar con el alto índice de delincuencia, drogas y prostitución que afectaba a toda esta zona, el Gobierno del Estado de Bahía expropió las viviendas que se hallaban abandonadas y que servían a su vez de refugio para la gente dedicada a estas actividades, y las transformó en galerías de arte, talleres de pintura, tiendas de souvenirs, etc. 

Por otra parte es muy visible la presencia policial, uno o dos policías cada cien metros, y los restaurantes y tiendas que trabajan con el turismo en general disponen de su propio personal de seguridad. Si bien es cierto que caminar hoy en día por Pelourinho, especialmente durante el día y siempre dentro del perímetro considerado turístico, no supone un alto riesgo de inseguridad, tampoco significa que se haya terminado con la delincuencia sino que ésta se ha trasladado a sitios un poco más alejados y fuera del estricto y visible control policial. 

Para combatir y acabar, o al menos bajar los elevados índices de delincuencia en Brasil, se necesita mucho más que policías. En realidad se trata de una falacia, porque de esta forma sólo se consigue preservar el derecho de propiedad, válido por cierto en un estado de derecho y necesario para la normal convivencia en una sociedad civilizada. Pero la delincuencia en gran parte es consecuencia de la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades de la mayoría de la gente de este país, un hecho que afecta no sólo al Brasil sino a Latinoamérica en general, y no se acaba con ella sólo mediante la fuerza sino principalmente con justicia social. 

 



Centro histórico de Salvador



Elevador Lacerda, transporta 50.000 personas al día entre la Ciudad Alta y la parte baja de Salvador


Las infraviviendas abundan en todo Brasil, en este caso se trata de un barrio de Salvador


La gente lleva la música en el alma



EL CANDOMBLE


Volviendo a nuestro recorrido por Salvador, el sábado por la noche asistimos a una velada de candomblé, el más ortodoxo de los muchos cultos y ritos que trajeron a Brasil los esclavos del Africa negra y que aún perdura no sólo entre sus descendientes, sino que también muchas personas blancas, mulatas y mestizas lo profesan hoy en día. En Bahía se denomina candomblé a esta práctica religiosa, mientras que en Río se la conoce como macumba, batuque en Río Grande do Sul y xango en Pernambuco y Alagoas. 

El servicio comienza por la mañana con un sacrificio animal, pero sólo los iniciados pueden asistir a este acto. En la ceremonia las mujeres vestidas con encajes y faldas con aros bailan lentamente al son de ritmos africanos que los hombres tocan con tambores. Cuando una de estas mujeres entra en trance, principal objetivo del ritual, su cuerpo comienza a temblar y es como si perdiera el control del mismo, siendo ayudada inmediatamente a restablecerse por otras mujeres que están atentas a ello. La ceremonia está dirigida por un "mae o pai de santo" (los sacerdotes del candomblé), y se practican  en una "casa de santo" o "terreiro". 

Los visitantes deben cumplir algunas normas, como por ejemplo no bloquear la puerta de entrada, las mujeres suelen sentarse a la izquierda mientras los hombres lo hacen a la derecha y estos últimos no pueden vestir pantalones cortos, siendo el blanco el color adecuado y evitando el negro, el violeta y el marrón. Aparte de las mujeres que bailan, y a quienes se las considera "médium", la gente que asiste a la ceremonia también puede entrar en trance, como dos chavales que estaban junto a nosotros quienes de repente comenzaron a emitir sonidos ininteligibles y a perder el equilibrio. 

También el candomblé incorpora un ritual de adivinación, conocido como "Jogo dos Buzios", mediante el cual un "pai o mae do santo" tira sucesivamente dieciséis caracolas ("buzios") sobre una toalla blanca y según su posición interpreta la suerte, el futuro y el pasado de la persona interesada. Conclusión: desde mi punto de vista, al igual que sucede con las religiones, todo depende de la fe y de lo que el ser humano quiera o esté dispuesto a creer. 



SALIDA DE BAHIA Y LLEGADA A RIO DE JANEIRO

El domingo pasado dejamos Salvador y después de recorrer algo más de 700 kms, llegamos a Porto Seguro. La ciudad no tiene playa, pero sí un aeropuerto internacional y suficiente infraestructura hotelera para los miles de turistas que llenan las playas del sur de la ciudad, Arraial d'Ajuda (a 4,5 kms cruzando en ferry el río Buranhém), Trancoso (26 kms del ferry) y en menor medida Caraiva, algo más alejada y mucho más virgen que las anteriores. Pasamos la noche en Arraial d'Ajuda, un lugar muy bonito y pintoresco a cuya playa se llega bajando por un acantilado. Nos llamó la atención la gran cantidad de argentinos que hay allí radicados, tal es así que por las calles y en el restaurante en donde cenamos escuchamos hablar más castellano que portugués, al igual que en uno de los dos cybercafés del lugar.

Dejamos el lunes 6 de diciembre Porto Seguro y Bahía para entrar en el vecino estado de Espírito Santo. Después de recorrer 600 kms llegamos a su capital, Vitoria, una ciudad que por cierto nos sorprendió por su modernidad, claro está que me refiero a su zona "residencial". Ubicada a mitad de camino entre Río de Janeiro y Salvador, Vitoria no recibe mucho turismo y sólo llegan hasta aquí turistas locales procedentes en su mayoría de los estados vecinos. 

El martes por la mañana salimos hacia Buzios, un destino que empezó a ser conocido en la década de los 60 a raíz de la presencia de Brigitte Bardot junto a su novio brasilero. Más que un sitio turístico paradisíaco, se trata de una zona residencial de lujo, con enormes mansiones, puerto deportivo y club náutico incluido, en donde la clase adinerada del Brasil y muchos de sus políticos pasan unas relajadas vacaciones. Al igual que nos ocurrió en Puerto Seguro, también en Buzios nos sorprendió la cantidad de argentinos que allí residen trabajando generalmente en negocios relacionados con la hostelería.

Buzios me resultó particularmente una decepción. Teniendo en cuenta su fama, esperaba encontrarme con un sitio paradisíaco en medio de una belleza natural incomparable. Con esto no quiero decir que Buzios sea un lugar que no merezca la pena ser visitado ni mucho menos, pero es que en Brasil hay muchísimos sitios más bonitos que éste. Evidentemente la fama de Buzios se basa fundamentalmente en los personajes que allí concurren y en el tamaño de sus mansiones.

Después de visitar Cabo Frío y las playas de Arraial do Cabo y Saquarema, el miércoles pasado continuamos rumbo al sur, y a menos de 200 kms nos encontramos cruzando la bahía de Guanabara a través del puente de 14 kms que une Niteroi con Río de Janeiro. Pero a Río me referiré en la próxima actualización.            




La mayoría de los niños del Brasil seguramente no recibirá la visita de Papa Noel



Salvador, festejando el día de la Virgen de Santa Bárbara


Imagenes de Salvador da Bahía en el barrio de Pelourinho

Festejos en honor de la Virgen de Santa Bárbara