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Lunes 19-07-04 2350 hs. Desde
Phuket
Se acerca el final de la primera etapa de nuestro viaje. Llevamos nueve meses y medio desde que salimos de Madrid y casi 50.000 kms recorridos por 21 países incluido
Japón. Nuestro viaje continuará por tierras americanas, desde Buenos Aires hasta México, y luego ya veremos...
El 6 de agosto tenemos billetes para Madrid y desde ahí viajaremos a finales de Septiembre a Buenos Aires para continuar con nuestra aventura alrededor del mundo.
Teniendo en cuenta que el barco tarda aproximadamente cuarenta días en llegar a Sudamérica, dejaremos el Toyota en Bangkok para que nuestro amigo Paitoon nos lo
envíe alrededor del 20 de agosto a Argentina.
Nuestro recorrido por el sur de Tailandia nos lo estamos tomando con muchísima calma, se puede decir que son las "vacaciones" de nuestro viaje. Primero fueron seis días
en Ko Samui (Ko significa isla), luego estuvimos otros tres en
Ko Lanta, el jueves en las playas de Krabi, y el viernes llegamos a
Ao Kata Yai o la gran bahía de Kata, en la isla de Phuket.
En estas dos semanas hemos abandonado nuestra condición de "viajeros" para transformarnos en "turistas...", de ahí que las actualizaciones de la web no sean tan
frecuentes como antes. Desde mi punto de vista no tengo muchas cosas para mencionar, a no ser que me ponga a describir los paisajes paradisíacos, las hermosas
playas de arena blanca y la gran cantidad de turistas orientales y australianos que hay por aquí. Lo siento, no es lo mío y resultaría más aburrido que las estadísticas que
suelo incluir en los relatos de cada país !!!
Sábado 24-07-04 2350hs. Desde Phuket
Seguimos con nuestro recorrido por las playas e islas de Tailandia. El miércoles pasado dejamos la playa de
Kata en Phuket para irnos un par de días a la isla de Ko Phi
Phi. Regresamos ayer viernes a Phuket, esta vez a Karon
beach, y aquí nos quedaremos hasta el martes próximo en los que serán nuestros últimos días de playa.
Hace ocho años estuvimos por vez primera en Phuket y en Ko Phi Phi. Desde aquel entonces hasta hoy, todo esto ha cambiado muchísimo. La playa más famosa y
concurrida de Phuket, Patong beach, es hoy en día una aglomeración de tiendas, restaurantes, bares de copas y hoteles que por desgracia no tiene nada que envidiarle a
sitios como Benidorm. Han construido hasta en el último metro cuadrado disponible, inclusive sobre la misma playa. Las tiendas se han multiplicado por mil, las luces de
neón y el cemento dominan el lugar y ya no quedan calles por las que caminar sin sentirse uno agobiado.
En las otras dos playas más importantes de la isla, Kata y Karon, ocurre lo mismo aunque en menor medida, tal vez porque al haber menos hoteles hay también menos
turistas. Recorrer Phuket era un placer, y aunque aún lo sigue siendo porque la isla es hermosa, muchos lugares salvajes y vírgenes que recordábamos han quedado
sepultados bajo los ladrillos. Nos resulta increíble recorrer kilómetros y kilómetros en donde hace ocho años era todo verde, y ahora encontrarnos con hoteles, restaurantes
y tiendas por todos los sitios.
Lo de Ko Phi Phi es peor aún, en gran medida debido a la publicidad que obtuvo a través de la película "La Isla" que allí se filmó. Hace ocho años, cuando el barco de las
tres de la tarde llevaba de regreso a los turistas que visitaban la isla por unas horas, Ko Phi Phi quedaba prácticamente desierta. A las diez de la noche se cortaba la
electricidad y el silencio todo lo dominaba. Para quien no lo sabe, en Ko Phi Phi no hay carreteras ni coches. En aquel entonces sólo había una calle con adoquines que no
tenía más de 150 metros de largo, y el resto de los caminos eran de arena. Apenas había tiendas y lugares donde comer, la mayoría de ellos construidos con materiales de
la propia isla. Todo ello hacía que uno se sintiera verdaderamente en un paraíso.
Pues de todo aquello queda poco y nada, excepto la incomparable belleza natural de la isla. Basta con decir que al final del muelle, lo primero con lo que uno ahora se
encuentra cuando llega a Ko Phi Phi es un 7 Eleven !!! Han construido hoteles y cientos de tiendas y restaurantes en donde antes sólo había palmerales, y la tranquilidad y
el silencio han sido reemplazados por el constante ir y venir de miles de turistas que llegan a la isla a todas horas. Ko Phi Phi ya no es el paraíso que era.
Sigo sosteniendo que gracias al turismo, muchísima gente local puede verse beneficiada en sus condiciones de vida, en Tailandia, en Camboya o en donde sea, y por ende
a mayor cantidad de turistas, más puestos de trabajo y mayores posibilidades de desarrollo. Pero si el crecimiento desmesurado y sin control implica destruir
precisamente aquello que hace que el turismo acuda a un determinado sitio, a la larga los mismos que hoy se benefician terminarán sufriendo las consecuencias.
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