|
Jueves 05-08-04 2100 hs. Desde Bangkok
De regreso a Tailandia, el sábado recorrimos el borde fronterizo con Laos hasta llegar a un bonito sitio llamado
Chiang Khan en donde pasamos la noche. A la mañana siguiente, después de hacer 500 kms hacia el sur llegamos a
Lop-Buri, conocida como la Ciudad de los Monos y tal vez la más fea de toda Tailandia. Ya sólo nos
quedaban 250 kms hasta Bangkok, último tramo de nuestro viaje.
Llegamos aquí el lunes por la tarde y nos alojamos en la casa de nuestros amigos Paitoon y Leg. Estos días nos están sirviendo para separar las cosas que continuarán
viaje a Buenos Aires de las que regresarán con nosotros a Madrid, limpiar a fondo el Toyota y hacer los preparativos para embarcar el día 21 el coche a Argentina, de lo
cual se encargarán nuestros amigos tailandeses.
Según la información que nos dio la Compañía Marítima, el barco tiene previsto llegar a Buenos Aires el 22 de septiembre, por lo tanto ésa será la fecha de inicio del
recorrido por Sudamérica. En este mes y medio en Madrid, no sólo tendremos que ocuparnos de renovar toda nuestra documentación sino también de planificar el nuevo
recorrido por tierras americanas.
Ya estamos en el final de la primera etapa de nuestro viaje, mañana viernes por la noche cogeremos el avión que nos llevará rumbo a
España poniendo de esta manera punto y final a nuestra aventura por el continente asiático. Durante 10 meses hemos recorrido 52.600 kilómetros a través de 7 países de Europa y 14 de Asia en un viaje
realmente inolvidable.
Todo salió tal cual lo hubiésemos deseado antes de nuestra partida. En el ámbito personal, sólo en una oportunidad estando en Kerman (Irán) tuvimos que recurrir a un
médico por problemas estomacales de Luisa, y verdaderamente en ningún lugar nos sentimos inseguros ni tuvimos una mala experiencia con nadie sino que al contrario, la
hospitalidad de la gente allí donde fuéramos seguramente será lo más difícil de olvidar.
Por otra parte el Toyota funcionó a la perfección, excepto por el problema que tuvimos con el embrague en el norte de Tailandia pero que en realidad fue culpa de los
mecánicos de Kuala Lumpur que pusieron un disco equivocado, por lo demás ni siquiera sufrimos un pinchazo en todo el viaje. En resumen, más no se puede pedir: no
tuvimos problemas de salud, jamás pasamos por un mal momento en ningún país y el coche respondió a la perfección.
Durante estos 10 meses en dos ocasiones nos sentimos realmente mal, precisamente por hechos relacionados de forma indirecta con nuestro viaje. El viernes 26 de
diciembre de 2003 estando en Amritsar (India), nos enteramos por la BBC del terremoto que destruyó el 80% de la ciudad iraní de Bam causando más de 40.000 muertos.
Ver por televisión las imágenes de destrucción que el seísmo había causado y al dueño de la Guest House en donde sólo un mes antes habíamos pasado la noche,
resultará imposible de olvidar.
El otro momento fue el jueves 11 de marzo de 2004, estábamos en la ciudad de Pokhara en el Nepal cuando vimos por televisión la barbarie desatada por unos fanáticos en
el centro de Madrid. Una mezcla de tristeza y angustia nos invadió al ver las imágenes de dolor de la gente, sumado a la sensación de impotencia por estar a miles de
kilómetros y a una rabia enorme contra aquellos que nos están llevando a un mundo cada día más violento. Nuestro recuerdo de Pokhara quedará indudablemente unido a
esta tragedia. Estos fueron los dos peores momentos del viaje.
Uno de los hechos que más nos ha sorprendido en prácticamente todos los países que hemos visitado es el enorme grado de influencia que tiene la religión en la vida de la
gente, y aquí no caben diferencias entre cristianos de Georgia, hindúes de la India o Nepal, musulmanes de Irán o Pakistán y budistas de Tailandia, aunque ésta última
más que religión sea una forma de vida.
Es un tema que da para mucho y prefiero extenderme sobre las diferentes particularidades en los relatos de cada país, pero para nosotros que vivimos en un mundo en
donde por circunstancias históricas afortunadamente la religión está separada del Estado y sólo forma parte de la vida privada de las personas, llegar a este lugar del
planeta y encontrarnos con un sistema de castas basado en el hinduismo o con el Corán como Ley Suprema, significa retroceder muchos siglos de historia.
Otro hecho muy evidente es el grado de discriminación de las mujeres en los países de religión hindú y musulmana. Pero también prefiero referirme a ello en el relato de
cada país ya que resultaría imposible enumerar todas y cada una de las situaciones que hemos vivido durante los 10 meses de viaje en esta actualización, que por cierto
es la última.
|